El tema del dinero encabeza la lista de los factores generadores de tensiones y angustias

Se dice que el dinero es la fuente de todo mal. Algunos dichos muy repetidos como: “más dinero, más problemas”,  “el dinero no lo es todo” o “dichosos son los pobres” nos invitan a pensar que en ocasiones, es preferible no tener tanto dinero porque éste hace cambiar a las personas y en muchos casos, son la raíz de severos conflictos personales y familiares.

Al mismo tiempo, cuando tienes suficiente dinero, percibes que la vida es más llevadera, menos preocupante; lo que antes te agobiaba, ahora lo ves desde otra perspectiva. Sentir que gozas de libertad financiera te hace ver el mundo con más luz, vives sin preocupaciones porque respiras aires de seguridad y alta autoestima, puedes permitirte comprar una casa, un buen vehículo, salir de vacaciones y por supuesto, pagar religiosamente los recibos y las obligaciones mensuales a las que te hayas comprometido.

En casi todo el mundo, las preocupaciones por el dinero han sido una de las causas históricas de estrés, pero desde el año 2014, la lista de elementos generadores de tensiones y angustias está siendo encabezada por temas relacionados con el dinero; y no es para menos. Si reconocemos lo difícil que es ganarse la vida, no es de extrañar que seamos tan sensibles al tema de dinero y que tantas personas sufran (literalmente hablando) día tras día, con consecuencias a veces irreversibles para la salud física y emocional.

Presta atención a estos datos sobre cómo el dinero impacta en los niveles de estrés

  1. Cuanto menor sea tu ingreso, mayor será tu propensión al estrés. La Asociación Americana de Psicología (APA) realizó una encuesta en el año 2014 en la que demostró que las personas con más bajos ingresos eran más propensas a sufrir estrés que aquellas que tenían ingresos más altos. Según ese mismo informe, durante los últimos años la diferencia (brecha) en los niveles de estrés entre los grupos de bajos y altos ingresos se ha ampliado; de hecho, en el 2007 la proporción de personas con altos recursos que sufrían estrés, era similar a la de menores ingresos, no encontrándose una correlación significativa entre los ingresos y los niveles de estrés que se padecían.
  2. Sentirte incapaz de pagar la atención sanitaria, podrá enfermarte realmente. Los problemas de dinero causan estrés que pueden derivar en complicaciones de salud por dos  motivos básicos: por una parte te enfermas debido al estrés, pero al mismo tiempo descuidas tu salud porque estás demasiado enfocado en los problemas del dinero y, además, porque estás convencido de que no tienes la suficiente holgura como para destinar parte de ese dinero a la atención sanitaria, o sientes que debes guardar el poco dinero que tienes para atender los gastos obligatorios y extremadamente necesarios, con lo que tu salud va en franco deterioro y aumentará tu vulnerabilidad a sufrir graves episodios, como accidentes cerebrovasculares o ataques cardíacos. Por su parte, la pérdida de salud, los agobios y las preocupaciones influyen notablemente en tu capacidad de respuesta para vencer la crisis, no puedes pensar con claridad, y mucho menos para encontrar nuevas oportunidades y valorar las opciones que tienes para tomar las decisiones más inteligentes en función de tus circunstancias personales y familiares, lo que a su vez genera mayor estrés y una tendencia a alimentarte de forma poco saludable, a comer en exceso y a tener patrones de sueño irregulares. Como ves, entras en un círculo vicioso, del que es difícil escapar.
  3. Uno de los mejores antídotos del estrés, nunca lo podrás comprar con dinero. En la mayoría de las ocasiones, el apoyo emocional de familiares y amigos es el único remedio verdaderamente efectivo para reducir el estrés y paliar sus efectos. El simple hecho de saber que puedes contar con el apoyo de personas que están a tu lado quienes te ayudarán en tus peores momentos, incrementa la tolerancia a la incertidumbre y reduce drásticamente los niveles de estrés. La encuesta realizada por la APA en el año 2014, da cuenta de que el 43% de las personas que manifestaron no tener apoyo emocional, elevaron su nivel de estrés en el último año, en comparación con el 26% de quienes reconocieron tal apoyo.

Te habrás dado cuenta que es realmente importante evitar que el estrés se instale en tu vida, y mas aun por cuestiones relacionadas con el dinero. Para prevenirlo, la Asociación Americana de Psicología hace un conjunto de recomendaciones que brevemente resumidas son:

1) No entrar en pánico ni en la negatividad; por el contrario, debe mantenerse la calma y enfocar la mente a la solución;

2) Identificar los factores financieros que verdaderamente causan el estrés, ya que es un paso imprescindible para elaborar los planes de acción específicos que permitan superar cada uno de esos factores;

3) Valorar la forma como se está manejando el estrés relacionado con el dinero, como por ejemplo: la adicción al tabaquismo, el alcoholismo, malos tratos con la pareja o los gritos, y establecer los correctivos necesarios antes de que los conflictos sean más difíciles de resolver;

4) Eliminar la rutina para encontrar nuevas maneras que ayuden a convertir los malos momentos en verdaderas oportunidades de crecimiento personal; y

5) Buscar apoyo profesional si ninguna de las recomendaciones anteriores ha surtido efecto y sigue agobiado por sus preocupaciones financieras.